La respuesta a esta pregunta es simple de explicar y no siempre tan fácil de llevar a cabo. Se requiere cubrir varios aspectos que son primordiales para que un cambio laboral forzado o buscado pueda ser elaborado y superado de la mejor forma posible. Algunos de estos aspectos son:

Planificar pareciera que no es 100% seguro, pues todas fallan en algún punto. Sin embargo, podemos prever algunos cambios y estar mejor preparados para distintos escenarios posibles. Los conocimientos, los ingresos y los gastos son muchas veces planificables, a diferencia del mercado, la salud e incluso el destino.

Reflexionar: Humberto Maturana nos dice que Saber es enemigo de Reflexionar y estoy de acuerdo con él, pues cada vez que creemos saber algo, dejamos de pensar y de cuestionarnos dando paso a la rutina. Si miramos una y otra vez la puesta de sol e incluso una misma película, nos sorprenderemos todas las veces con nuevos descubrimientos.

Actitud Abierta y Positiva a los cambios, pues siempre traen buenas y malas noticias y eso depende del lado en que las cosas se miren. Aprender a mirar en equilibrio, en comunidad con otros y usando todos los sentidos con que contamos. La inteligencia, el cálculo frío, la emoción imperante, la sensación en la guata, e incluso el tiempo transcurrido…son excelentes indicadores.

Redes permanentes y cercanas, para ayudarnos a comprender el origen y las consecuencias de los cambios. Para sobrellevar, salir fortalecido o para impulsar los cambios, es necesario en la mayoría de los casos contar con otros, con Redes, que tengan información, datos, soluciones e incluso, las manos necesarias y que no tenemos disponibles nosotros mismos.

¿Qué nos traen los cambios?

  • Posibilidad de reinventarse, aprender e investigar
  • Miedo y Angustia por lo desconocido
  • Capacidad de asombrarnos de nosotros y de los demás
  • Mayor humildad y crecimiento.
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